Hoy, medio borracha, escribí este mensaje. No sabía si enviártelo…y como yo soy así, por temor a que lo leyeras, decidí publicarlo. Todo o nada. Hoy elijo todo. Para que no sólo me veas sin ropa, sino también desnuda.
Hace meses que te siento cerca,
Quizá por eso, sin querer,
no te apreciaba en todo tu esplendor.
Hace meses que estás aunque no estés,
Que sueño despierta,
Que me inundas con el turquesa de tus ojos.
Hace tiempo que me pierdo en mis defectos,
Que te halago sin medida,
Que te acoso con mis manos…y con mis besos.
Hace meses que la historia más divertida del mundo
Forma parte de mi vida…y sólo tú conoces el secreto.
Pero hoy no.
Hoy sin quererlo, todo ha vuelto a empezar.
Estabas inasiblemente cercano,
Encantadoramente inaccesible,
Elegante, distinto, simple y complejo.
Cercano y tímido, especial y cotidiano.
…Y de repente me he sentido
Como si no te hubiera conocido nunca.
Como si nunca hubiera sido princesa ni tú poeta,
Como si no conocieras mi portal ni mis sábanas.
Y es por eso, que te invito a seguir, a repetir,
A dejarnos llevar.
Hace meses que te siento cerca,
Y quiero que vuelva a empezar.
Me decís que por qué no escribo, que a qué me dedico, que dónde estoy, que con quién…
Muchas preguntas y poco tiempo para contestarlas. No es que me haya ido, sino que, en ocasiones, estamos tan ocupados siendo felices, intentando atrapar instantes fugaces, que olvidamos por completo el resto del mundo. Si me detengo para describiros un amanecer, es posible que yo misma me lo pierda.
Hoy hago una excepción. Es un día feliz. Mi noveno año en Granada. La primera vez que no lloro al llegar…y es que, aquello que me espera es mucho mejor que lo que dejo atrás.
Pido disculpas a mis amigas, sé que no os hago nada de caso. Sé que estáis empezando a odiar la palabra “Londres”…que os lo diga Sarita, no tenemos tiempo ni para respirar. En breve todo volverá a la normalidad, tened paciencia.
Tengo que dejaros, Chuck Bass me espera. Os dejo estas fotos de regalo. BESOS
P.D. MDJ, ya no queda nada, ánimo.
P.P.D. En breve hablaremos de sexo. Disculpad la tardanza, estoy haciendo trabajo de campo…
Me decía el otro día un amigo que no es momento de hacer balance. ¿Cómo que no? Otro curso terminado, ilusiones cumplidas, momentos para el recuerdo y nuevas despedidas. Un curso que acaba cerrando un ciclo. Ya no queda nada a medias. Hemos cumplido lo deseado y no dejamos cuentas pendientes. Estoy satisfecha (que no saciada).
Después de meter nueve meses en tres maletas e infinidad de bolsas, me voy. Me cuesta, pero ya toca. Lo hemos pasado bien. Ha sido un curso a la vez largo y breve. Ha sido divertido, intenso, completamente imprevisible (unas cosas más que otras), pero absolutamente extraordinario.
GRACIAS.
Gracias a ti, por ser mi paracaídas. Por tu confianza, por tus palabras, por dar un toque verde a mi mundo azul, por quitarme aquella carta imprudente de las manos.
Gracias Luz, por iluminarme. Por fundir tu vida con la mía, por dejarme ser yo a tu lado. Sé que es muy difícil.
Gracias Virginia, por los cafés a media mañana, por los consejos, por lamer mis lágrimas, por ampliar tu vocabulario con el mío. Eres ADORABLE.
Gracias Sara, por tu sonrisa, por nuestros paseos, por los desayunos al solecito, por estar siempre ahí.
Gracias Trini, por tu belleza, por tu presencia, por llenar mi espacio con tu ropa y mis días con tu serenidad.
Gracias Silvia, este año a tu lado ha sido un regalo. Nuestro reencuentro me ha llenado de felicidad. Eres especial, muy especial.
Gracias Dani. Por sostener mi mano. Por cuidarme, por traerme naranjas. Por compartir tus croquetas, por intentar comprenderme (aunque aún no lo hayas conseguido).
Gracias Manolo, por hacerme reír hasta llorar. Llegaste por sorpresa y me encantas. Tienes el don de la palabra.
Gracias Ana, por tan buenos momentos. Confío en ti. Lo sabes. Gracias por hacerme caso cuando te taladro la cabeza. (Ahora es la dentista la que te taladra la cabeza jijiji)
Marta, fuiste la primera. Eres la primera. Aunque seas una ejecutiva y no tengas tiempo para nada, siempre serás la primera.
Os dejo, necesito un daiquiri.
De repente llega un día en el que los grifos de mis ojos no tienen más fugas. Por eso tiro a la basura la tarjeta del fontanero 24horas. Me he hecho amiga de él y ya no la necesito. Le puedo escribir a la hora que quiera, e incluso me contesta. Ahora viene a tapar los agujeros por puro placer. Incluso sabe de jardinería…las orquídeas merecen especial atención. Lo bueno es que es un tío divino, y de vez en cuando, desayunamos y hablamos. El resto del tiempo soñamos. Sí, qué vida más cómica.
Y sin esperarlo, una vez repasados todos los DVDs de Sexo en Nueva York, y rebañados muchos botes de Nocilla con la cuchara, llega un momento en el que ya no me apetece escuchar a Sabina en modo “replay” y lo cambiaría todo por un baño en el mar. Porque, ahora, soy más consciente de lo que es realmente importante…y, como dice el poema, ahora, planto mi propio jardín en lugar de esperar a que alguien me traiga flores.
Sin quererlo llega un día en el que duermo más de seis horas, que vuelve a ser necesario poner el despertador, que el sueño empieza a ser profundo.
Sin darme cuenta ha llegado el día en el que no compro ropa compulsivamente, ni intento huir de los regalos ni de los recuerdos. Un día en el que puedo volver a mirar las fotos y a recrearme en los viajes.
De repente, esta misma mañana, el recuerdo de tu olor dulce al despertar era demasiado lejano, y había otras vivencias y otros olores que se fundían con él.
Este mundo pertenece sólo a los que soñamos con los ojos abiertos.
Y por eso, quiero dedicar este post a todos los fontaneros de la amistad. Esos hombres que, sin esperar nada a cambio, nos ayudan con el bricolaje de nuestras vidas, aquellos que nos prestan sus herramientas, taponan las fugas y desatascan las cañerías, haciendo que nuestros corazones vuelvan a bombear. Pero sobre todo, a aquellos que nos quieren, nos cuidan y nos respetan tal y como somos.
Y como hacía tiempo que no escribía, os pongo también un poema. ¿Por qué no?
Hoy me desperté amándote.
Hoy me levanté echando de menos tus besos,
Tus ojos, tus manos recorriendo mi piel.
Hoy, en la cama, sentí que me faltabas
Y me pellizqué por si acaso fuera una más de mis pesadillas.
Pero no.
Hoy tú ya no estás aquí.
La cama no es nuestra cama
Y el cepillo de dientes ya no es compartido.
Hoy sólo habitas las telarañas del recuerdo.
Fuiste tú el que, un día, me regalaste unas alas.
Eran de colores, con plumas y purpurina,
Y me enseñaste a volar.
Esta mañana, sin ti, hacía frío en el nido
Y me las puse para pasear.
Gracias a ellas he conocido otros pájaros,
Acariciado otras plumas,
Visitado otros árboles.
Hoy vuelo gracias a ti.
Gracias por haber sido tú,
Gracias por enseñarme a ser yo.
P.D. Borja, sé que este no era el post que esperabas, pero es el que a mí me apetecía escribir.
Una película DIVINA. Un hombre valiente y una actriz preciosa. Ha removido algo dentro de mí y me ha vuelto el corazón del revés.
Me quedo con la última frase: “no huyo, sólo vuelvo a casa.” Qué bonito.
Os pregunto, como diría Carrie Bradshaw, ¿el amor lo puede todo?…o, en versión original, does love conquer all? En una sala de cine y durante dos horas, SÍ. De nuevo, qué bonito.
P.D. Yo, personalmente, me dejaba devorar por el vampiro. Como está Robert Pattinson.
En mi anterior vida, la que parecía perfecta, tenía una prima. Bueno, tenía más, pero de una de ellas guardo un especial recuerdo. En ocasiones, cuando todo desaparece, incluso las personas, sólo nos quedan los símbolos, y estos, muchas veces son más poderosos que ellas. Tengo muchos recuerdos y algún símbolo. Tengo también objetos que eran símbolos y ahora son simples anécdotas. Lo que me lleva a escribir este post es un libro que me prestó aquella prima. Un libro para mujeres fuertes y hombres valientes. Me encantaría que lo leyerais. Se trata de “El País de las Mujeres” de Gioconda Belli. Me gusta mucho por varios motivos.
Me encanta el léxico de los hispanoamericanos. Utilizan un lenguaje muy rico que aquí desgraciadamente hemos abandonado en pos de los anglicismos y la simplicidad. Por otro lado, la técnica narrativa de esta autora es muy envolvente, me gustan los narradores múltiples y los cambios cronológicos que dejan al lector recomponer la historia como si de un puzle se tratara. Y lo más importante de todo: me ha hecho reencontrarme con otra mujer maravillosa, Virginia Woolf, que por exigencias del guión de mi vida, tenía ya casi olvidada. Virginia Woolf fue una escritora magnífica y una feminista sensata. Su libro “Una Habitación Propia” es lectura obligada en algunas carreras universitarias, y debería serlo también en la carrera de obstáculos que conforma la vida de una mujer.
En su libro, Virginia Woolf realiza un símil entre una habitación propia en nuestra casa y en nuestra mente, con un medio de financiación propio. Sólo de esta forma, no estaremos sometidas a nadie. De no ser así, siempre seremos esclavas de los caprichos ajenos. Sólo teniendo opciones se puede elegir. Si alguien los ha leído, podríamos debatir.
Yo hace tiempo que diseñé mi habitación propia. La decoré con muchas sonrisas, buenos momentos y cálidos abrazos. Pero llega un día en el que toca redecorarla, tanto la imaginaria como la real. Y de repente te ves aconsejada y vas aconsejando, repitiendo palabras, leyendo textos ajenos. Y es por ello que, Kristina, en este mundo donde late el efecto mariposa, los colores que conforman nuestras vidas son aquellos que nosotros mismos elegimos. Elegimos los colores, la técnica y el pincel. Porque no es lo mismo un Matisse que un Pollock. De eso también podemos hablar si queréis.
Estamos redecorando. Para muestra, un botón. Yo puse la pared y mi musa puso el lienzo. Porque en ocasiones el corazón cambia de postura, pero sigue latiendo. GRACIAS, Marta.
Si el reencuentro con el pasado es magnífico, abrazar el futuro es extraordinario.
P.D. Aprovecho para recomendaros www.modity.es y avisaros de que Celia va a comenzar un Club de Lectura para aquellas interesadas. Celia, explícanos un poco la mecánica del asunto y qué libro vamos a leer primero. En este blog hay varias personas que han hecho patente su interés por los clásicos españoles, “El Perro del Hortelano” sin ir más lejos. Ya me contarás. Espero vuestras sugerencias.
P.P.D. Por fin nuestras páginas están en órbita de nuevo. Patri, felicidades y gracias por volver… no puedes negar que esta vez sí te habías marchado.
Sólo quiero decirte que sé que llevas unos días jodidos. Quiero que sepas que me doy cuenta de que sufres, de que no es fácil poner buena cara. Te haces la dura porque todos tenemos problemas, pero tú también tienes derecho a tener los tuyos, y quiero estar ahí para escucharte. También para lamer tus lágrimas si fuera necesario.
Sé lo mucho que cuesta reinventarte cuando ni tú misma sabes a dónde vas. Sé lo que es tener las paredes en blanco y empezar desde cero. Sé lo que es que te envidien y te plagien, pero no por eso nos damos por vencidas. Tú brillas por tus ideas y tu creatividad. ¡Ah! Y que no se me olvide, también por tus ojitos azules que me sonríen cuando te llevo croissants recién hechos.
Acabas de llegar a mi vida, pero vienes para quedarte. Eres dulce, pero extremadamente fuerte. Eres exquisita, pero de una sencillez abrumadora. Quieres escucharme, pero tienes mucho que decirme. Todos te ven, pero pocos te conocen. Muchos admiran tu escaparate, pero pocos adquieren tu amistad.
Esta semana, aunque el escaparate nos haya parecido lo de más, créeme, que es lo de menos, lo importante es el interior, y eso, querida amiga, no se improvisa. El interior no se copia, la elegancia no se aprende, tu belleza no la podrán usurpar. Tu esencia es tuya. Aquí estoy, a tan solo una calle, por si de repente necesitas una fotógrafa, bombones o que te acompañe al autobús. Te quiero.
Siempre me ha encantado cocinar. Lo considero una actividad sumamente relajante, (junto con un baño de burbujas, el punto de cruz y la masturbación).
Quizá nos gustan las cosas que se nos dan bien, y precisamente por eso nos gustan aún más; me refiero a cocinar, olvida ya lo del Lelo. La verdad es que aprendí desde pequeña, pero más bien por necesidad. Me veía muriendo de inanición. Mi padre era el único que cocinaba en casa y por aquél entonces sólo dominaba la pasta y los filetes empanados. Éstos últimos también se podían combinar con arroz blanco. Quien le ha visto y quien le ve. Así pasé toda mi infancia. Los veranos eran una excepción, puesto que me instalaba en casa de mi gran amiga Zaiena y de allí no me sacaba nadie.
La primera vez que probé la comida pakistaní tenía 10 años. El padre de Zaiena, General del Ejército del Aire y uno de los cerebros de la Guerra Indo-Pakistaní, celebraba una cena de gala en su casa de Marbella para recibir al embajador de vete tú a saber dónde. Sirvieron deliciosos manjares típicos de su país, acompañados siempre de yogur y pan ácimo. Desde aquella noche, espero ansiosa a que el mes de agosto me devuelva a mi amiga y a su cocinero Anwar.
El verano pasado, además de aprender estas recetas que, simplificadas, comparto con vosotros, tuve la suerte de conocer a la bellísima Princesa Leena, del Principado del Valle de Hunza. Simplemente os diré que pocas personas más humildes que ella he conocido en mi vida. Una gran lección. Zaiena y Leena cocinaron para mí, y hoy cocino yo para vosotros. Espero que os gusten, son recetas deliciosas.
Si, como el poema de Lope, quien lo probó lo sabe.
Se trata de Aloo ki Bujía y keema. Es decir, patatas guisadas al estilo “ki Bujia” y carne guisada especiada. Las patatas se cocinan en la India de una manera parecida, y se conocen como “Bombay aloo”.
Patatas:
Ingredientes (aprox, yo lo hago todo a ojo):
-ajo, jengibre, pimiento verde y rojo, cebolla, patata, sal, semillas de comino, sal, aceite y agua. Opcional: chile molido o guindillas.
Preparación:
Cortar la verdura en juliana, el ajo en láminas y rallar un poquito de jengibre, muy poco. Echar el pimiento en una olla y sofreir; cuando esté blando, añadir la cebolla, el ajo y el jengibre. Cuando esté hecho, añadir las patatas cortadas en gajos. NO cortarlas sobre una tabla, sino con la mano y de forma desigual, para que, al removerlas, suelten el almidón. Remover y añadir las especias. Cubrir con agua y tapar. Cuando estén casi listas, remover hasta que la salsa espese.

Carne:
Ingredientes:
-Carne picada de ternera, pimiento verde y rojo, cebolla, ajo, tomate natural (de pera), pimentón picante, guindilla, laurel, sal, aceite.
Preparación:
Picar el pimiento, la cebolla y el ajo, y rehogar en abundante aceite. Añadir las especias. Añadir la carne y rehogar. Cuando haya soltado el agua, añadir el tomate muy picado y dejar cocer diez o quince minutos.
Servir:
Con pan ácimo (pan estilo libanés, no pita). Poner en cada plato un poco de patatas, un poco de carne y varias cucharadas de Yogur Griego de Danone (es el más cremoso). Se come mezclando la carne con el yogur y untando con el pan. Los que no sois dados a experimentos, os diré que el yogur es la mejor parte de la comida. Ayuda a mitigar el picante, así que es muy necesario.
¿Intercambiamos recetas del mundo?
P.D. Amicus Melillensis, ¿dónde, si se puede saber, están mis especias morunas?
Este blog es un lugar para mujeres libres y hombres generosos. Para personas sin prejuicios. Para los que prefieren los tesoros a las cadenas. Para mis amigos de ahora (incluso los circunstancialmente encadenados) y para los que algún día lo serán. Para aquellos que acaban de llegar y para los que sé que nunca se marcharían. Para aquellas amigas que, sin habernos visto nunca, están ahí. También para ti, hermano, que te vas, pero sigues estando cerca. Y por qué no, para los que, como en aquellos lugares en otros tiempos muy frecuentados, entran, miran y se van. Sí, y por supuesto para ti, Luz, que en estos días nos han puesto a prueba (y a caldo)…y lo hemos superado todo.
En ocasiones conocemos a personas que llegan a nuestras vidas por una temporada y luego desaparecen. También llegan algunas a apagar un incendio descontrolado, un corazón en llamas. Apagan el fuego (con la manguera, yo soy más de manguera) y se van, como los buenos profesionales. Otras llegan por alguna razón, y a veces se quedan…y de otras, simplemente te enamoras.
Yo soy muy propensa a sufrir flechazos. De repente hay alguien que destaca sobre el resto. Un día te das cuenta de que esa persona que pasaba completamente desapercibida, de aspecto frágil y vulnerable, es quizá la más bella que hayas conocido nunca. Eso me ha ocurrido con la que yo considero a la vez mi musa y mi poeta. Tiene la fuerza de la creatividad y la sensibilidad de la inteligencia; representa la absoluta cordura y la más placentera de las locuras. Esa persona, por todos conocida, es Marta Oltra. Sobran las presentaciones, las palabras y los motivos, como siempre.
Y sí, hemos leído mucha poesía, hemos escuchado muchas canciones y compartido muchos libros. Hemos reído hasta tener agujetas y hemos llorado en todas las posturas imaginables. Por eso, y como dice un amigo, cuando de repente sale el sol, es el momento más bonito del día. Y cuando los poemas de Marta ya no me trastornan, y los puedo seguir leyendo, es el momento de compartirlos con vosotros.
ya no les queda voz.
Arrojo mis miedos,
ya no hay nada que temer.
Tiro mis razones,
caducadas, tras el tiempo que te di.
Saco esas manos tuyas que recorren otra piel,
y le pego un portazo a las lágrimas que me cuarteaban la cara.
Arranqué de cuajo los alfileres
del pasillo que conducía hasta tu piel.
Ahora sólo consiento el espacio
en el que habites tú, en la ambigua geografía
de las cicatrices.
P.D. Colgad por favor, con chinchetas virtuales, vuestros poemas favoritos.
Lo nuestro fue un flechazo que dura ya ocho años. Sabes que hay poca gente como tú. Me atrapas y me envuelves y me sacas de quicio, pero justo por eso te quiero.
Somos muy diferentes, demasiado, pero siempre has estado ahí. Eres mi polo opuesto, el agua fría en mis quemaduras, el azúcar en mi té. Sí, me embaucas y me llevas siempre a tu terreno, me vuelves loca, me sacas de mis casillas. Y eso es buena señal. Conmigo al menos lo es.
Tienes la llave de mi casa y de mi corazón, eres capaz de ordenar esa habitación llena de trastos, exámenes a medio corregir, pintauñas secos, maquillaje gastado, ropa sin estrenar, y prestarme tu almohada y tu sonrisa. Intentas cambiar mis planes y no me dejo, te grito y no te enfadas. Te regaño, te pido que hables más despacio, que no me pongas nerviosa, y nunca te alteras.
Fuiste, desde aquella noche, mi amiga, mi hermana y mi confidente. Hoy es tu día, y sí, debes estar feliz por ello, pero soy yo la que más lo celebra. Felicidades amiga.
P.D. Cambio besitos por limones, como siempre fue.
Se busca hombre: RAZÓN AQUÍ.
Se ofrece: contrato a tiempo parcial, jornada partida, posibilidad de realizar horas complementarias, salario a convenir.*
Abstenerse: adictos al trabajo, fóbicos al compromiso, hipocondriacos, estafadores emocionales, mentirosos patológicos, compradores compulsivos, señoritos andaluces, amantes de los deportes extremos, motoristas, surfistas ,paracaidistas y gilipollas varios, cazadores, aficionados a la informática, hombres casados o con novia, impotentes, misóginos, megalómanos, narcisistas, chovinistas, ignorantes, fumadores.
Imprescindible acreditar experiencia y conocimiento de idiomas (como mínimo el nuestro). Examen de ortografía** y urbanidad.
Y como diría Doña Nieves…¿y de dinerito? ¡Pues también! Adjuntar relación de bienes inmuebles no hipotecados.
Algunas condiciones pueden estar sujetas a cambios sin previo aviso.
Se valorará a los candidatos discrecionalmente. Examen oral.
*puede estar sujeto a cláusulas de descuelgue, previa negociación con Azul Cerúleo y sus afiliadas.
**salvo acreditación fehaciente del manejo del corrector ortográfico de Word.
SE ABRE LA VEDA. ¿Qué buscas tú?
Mi mejor amigo hace full-contact. No sé qué extrañas conexiones neuronales tienen los hombres, que sienten un inmenso placer al darse verdaderas palizas entre ellos. El otro día apareció con un ojo morado. Pobrecito. Según me dijo, cada vez que le cambian de compañero en sus clases, le encajan golpes por todos lados. Interesante. Se ve que uno se adapta a los errores del otro y está siempre en guardia, sabiendo por dónde le van a venir los ganchos, y que cuando pelea con una persona distinta, su integridad física peligra. Muy interesante.
Por otro lado, últimamente me siento un poco Lorena Berdún. Sí, ya sé que quizá lo propicio, pero mis amigas cada día tienen preguntas más raras. La última, ¿quién tiene más experiencia, la que lo hace siempre (léase 3 veces a la semana en el mejor de los casos) con la misma persona, o la que lo hace con personas distintas? Esto es lo mismo que decir, ¿quién sabe más, Charlotte o Samantha? Pues bien, como en las artes marciales, una se adapta a su pareja. No por temor a un cardenal, sino para que todo fluya. Ambos se adaptan, de tal forma que, con el paso del tiempo, todo mejora increíblemente: el otro conoce tus puntos débiles y tú ya sabes por dónde te va a dar. Como en el full, un toque de dolor gusta para saber que lo estás haciendo bien… y sabes que cuanto más te den, más te gustará. Además, ellos aprenden que, aunque frágiles, no nos rompemos y que en el fondo nos hace gracia tener agujetas.
Hablando con una gran amiga el otro día, le planteé esta cuestión. No me atrevo a decir que ella sea Samantha. Quizá más bien es Carrie en su primera etapa. Desde la experiencia, que, siguiendo esta teoría, ella sí tiene, me dice que sí, que es mejor ir probando porque así es como mejor se aprende, y así es como realmente sabes manejarte. Pero que se disfruta más cuando hay continuidad. En la cama disfrutas de verdad porque hay tal complicidad que las palabras sobran y que ya da igual si la luz está apagada o si llevas el sujetador push-up, y deja de ser necesario contraer el abdomen (clases de pilates a domicilio, no gracias.) Yo tengo serias dudas al respecto. ¿Qué entendemos exactamente por experiencia? ¿Cantidad, calidad, alternancia de parejas? No lo sé.
Mi amigo, como todos los hombres, prefiere cambiar constantemente. Los tíos quieren evitar el compromiso, no por miedo, sino porque simplemente lo han probado y no lo soportan. Sí saben lo que es, sí quieren querer y sí pueden amar, pero no les apetece. Para ellos la experiencia reside en la rotación.
Para mí, al igual que los buenos ganchos, se basa en la precisión y rapidez de los movimientos. Sí, vamos mejorando.
P.D. De vez en cuando viene Dios a verme.
P.P.D. Alma, bienvenida.
El mes de febrero ha sido un mes lindo, agradecido y lleno de primeras veces. No nos podemos quejar…Si no hubiera sido por los buenos momentos que perviven en mi memoria, me habría echado a la bebida. Lo malo de eso es que yo no bebo cualquier cosa.
A mí sólo me gustan los cócteles en buena compañía. Pero no de los que me das a beber tres distintos, súper edulcorados, más un chupito de Jagermeister (qué asco) y acabo bailando en la tarima de un bar en condiciones lamentables y luego…en fín…qué horror….Ni tampoco de esos mojitos 3×2 a las cinco de la tarde después de un examen… Sino de esos que nos tomamos en verano…daiquiri de fresa….de vodka, te tequila, de ron….de lo que quede, a ciertas horas qué más da….y acabamos cantando Doraemon por bulerías.
Pues bien, si tuviera que elegir, de todas las bebidas posibles, con permiso del daiquiri, elegiría el Siberian Passion. Lo malo es que, después de varios años, aún desconocemos la receta. En teoría las recetas no sirven para nada, o eso dice mi padre, “Es como si te sabes los pasos pero no oyes la música.” ¿Cuánta gente hay que sabe gramática, pero no habla un idioma, o que sabe solfeo y no toca el piano? La cocina, como el resto de las artes, requiere una sensibilidad especial. No son necesarias las recetas ni las medidas. Ahora bien, todas las reglas tienen sus excepciones. Hay dos disciplinas que requieren seguir la receta al pie de la letra: la repostería y la coctelería…y es aquí donde encontramos el problema.
Conozco los ingredientes pero no sus proporciones. O lo que es lo mismo, conozco las notas pero no su valor. Sí, sé que lleva vodka, de la misma forma que sé que el vals es ¾; lo oigo y lo reconozco. Pruebo un Siberian y distingo su sabor, pero no sé sus medidas… y eso me está volviendo loca.
Demasiadas veces hemos comprado todo lo necesario: vodka, fruta de la pasión, sirope Monin de fruta de la pasión, lima natural, sifón y hielo picado. ¿Qué ocurre luego? Marta lo sabe. Que vamos probando con la esperanza de algún día dar en la tecla. Que voy preparando el cóctel, que vamos bebiendo, añadiendo….”el próximo con más sirope”……y que a la cuarta copa, o bien perdemos la verticalidad, o ya qué importan las proporciones…..y otra vez vuelta a empezar. Creemos que el hielo se echa en el vaso junto con la fruta, y que en la coctelera mezclamos el zumo de una lima, tres medidas de sirope, dos de vodka y una de sifón…pero aún tenemos que perfeccionar la técnica.
Siempre existe la otra opción, la de ir al mejor bar de Puerto Banus, “Astral” y degustarlo in situ. ¡Qué ganas!
P.D. Tienes unos ojos, tienes unos ojos…
P.P.D. Deberes blogueros: me gustaría que me enviarais a mi correo vuestras dos palabras favoritas y el motivo de vuestra elección. Yo ya tengo las mías.
Estoy sufriendo un déjà vu fashionista. Cuando dicen que todo vuelve, es verdad. Y hay veces que quisiera que no fuera así, porque da PÁNICO. No sé si me he perdido algo…pero hacía tiempo que no pasaba por las tiendas y mi sorpresa ha sido enorme. Justo cuando me había recuperado del coma inducido, tan necesario tras constatar la vuelta de los blazers con coderas al más puro estilo Felipe González……he sufrido un shock sensitivo, desprendimiento de retina incluido, al ver la moda de temporada. Cuando digo de temporada, realmente deseo que sea así….pero todos sabemos que hay determinadas tendencias que se prolongan varios años…y lo peor: nos acostumbramos a ellas y nos acaban gustando.
Hemos pasado del estilo romántico, del look Charleston, del color nude, del rollo Chanel, del encaje, del tanga, los bikinis brasileños y las chanclas Havaianas…..a un revival muy cutre de los ochenta que abarca desde la ropa interior a los pintauñas. Una moda retro que esta primavera nos deleita con horrores del tipo: bolsos aguatados (o enguatados…como quiera que se diga), botas militares, faldas plisadas, bikinis de talle alto, estampados imposibles, bragas-faja, chandals fluorescentes (por aquí me insisten en que el plural es “chandales”…alguna sugerencia?), camisetas de los Rolling, cuadritos de vichy, chaquetas de doble abotonadura (con botones dorados y un ancla en medio), cardigans de ochos, zapatillas Victoria y sus derivados, leopardismo, pantalones de montar a caballo, faldas de ante, camisetas ombligueras, tachuelas, cuero negro, chaquetas color camel con flecos, plataformerío, sombreros de Panamá (se supone que para la colección Crucero de tiendas como H&M, cuyas clientas no van de crucero en invierno), cremalleras doradas a la vista, pendientes de clip, anillos de plástico, tacones de plexiglás….y como dicen aquellos que no tienen nada más que aportar, (a veces por ignorancia y otras por falta de imaginación)…………..y un largo etcétera.
Un largo etcétera muy penoso, la verdad. ¿Es que no había un término medio entre las botas mosqueteras y las Doctor Martens? ¿Qué será lo próximo? ¿Trajes de baño con casco, collares de nácar, el pelo cardado, las bomber? ¿Dónde comprar los modelitos de primavera para no parecer una mezcla de Alaska y Ana Torroja?
Lo único bueno: los bolsos saco. Los estaba esperando. Hay unos de noche de Pedro del Hierro que me tienen enamorada.
Menos mal que siempre nos quedará Zara Niños…aunque pensándolo bien, la talla 13-14 tiene un toque putoncillo últimamente nada recomendable para personas decentes como yo. Mon Dieu!!! ¿qué hacemos ahora?
P.D. MDJ: estarás contenta, tú sólo tienes que abrir tu habitación vintage y elegir. Será como ir de compras en tu propia casa!!!
P.P.D. Trini, gracias por abandonar el negro. Primero fue Marta y ahora tú… la vie en rose es mucho mejor.
Tenemos la mala suerte de haber perdido varios comentarios, algunos de ellos buenísimos, de personas que sé que no los volverán a escribir. Quizá por falta de tiempo, por pereza, porque se les ha ido la inspiración, porque ya no quieren…..o por…whatever… En el post de sexo se han perdido 9 comentarios, opiniones muy valiosas, ACA, Michelle, Susi…y creedme que lo siento. Blog.com no es ninguna maravilla, lo sé, dame tiempo.
De momento, si estás inspirado, por favor, lo prometiste, empieza tu comentario en un word y copia y pega. Si te llamas Aletehia, recuerda no escribir más comentarios desde tu silly-phone, que luego “V” se queda sin saber cómo se resuelve el problema de la legítima defensa de terceros…y eso es muy cruel!!
Quiero deciros esto, porque ahora soy consciente de que al otro lado hay más personas de lo que parece. Más incluso de lo que yo imaginaba, y no quiero que se pierdan más respuestas. En cualquier caso, quiero daros las gracias. Por todo. Porque aquí, lo importante es participar. Sí Adri, de vez en cuando, las personas participan, sin intención de ganar. Aquí participar no es de perdedores. Esto no es tu clase de full….(mejor hablamos de eso otro día).
También, a aquellos que no escriben porque no saben qué decir, porque creen que no tienen nada que aportar, porque les da vergüenza, porque blablabla……como diría alguien muy grande, (espero que me permita esta licencia), “muéstrate”. Yo quiero saber de tí. Y quiero saber de tí, especialmente si tus iniciales son L.D. y tienes algo que aportar en el post de sexo relativo al “osito Lulú”…. o relativo a alguna experiencia en miniatura…….o relativo a lo que tú quieras, porque sabes que a tí te lo permito todo. Capisci? Ve haciéndote a la idea, que en Italia se habla en italiano!!!!!
Muy pronto, más y mejor.
P.D. Me encanta volver a compartir momentos con mis amigas virtuales, vuestra presencia y vuestros mensajes son mágicos. Es la fuerza de estar sin verse, de confiar sin conocerse, de dar sin pedir. MDJ, gracias por reunirnos.





11 Comentarios